España lleva años consolidando inversiones históricas en políticas públicas de Inteligencia Artificial y tecnologías de alto impacto, diseñando estrategias y programas, apalancando un enfoque integral que abarca infraestructura, regulación, innovación, talento y servicios públicos. Esta inversión, sin precedentes en el ámbito tecnológico nacional, posiciona al país como uno de los Estados miembros de la Unión Europea que más ha apostado proporcionalmente por la Inteligencia Artificial. El Gobierno de España es consciente de su importancia estratégica, y de la necesidad de una política que combine impulso con supervisión, regulación con colaboración público-privada, y fomento del estudio, la formación y la investigación. Este esfuerzo trasciende lo tecnológico; es una apuesta social para construir un modelo de Inteligencia Artificial humanista, inclusivo y democrático, que fortalezca el Estado del Bienestar y garantice que el progreso digital beneficie a toda la ciudadanía. En definitiva, una Inteligencia Artificial para todas y todos, al servicio del bien común.