Enrique Garrido
La gestión de operaciones 5.0, en la que la inteligencia artificial desempeña un papel central para optimizar procesos y mejorar la toma de decisiones, permite anticipar cambios en la demanda, gestionar inventarios de forma eficiente y mejorar la visibilidad en la cadena de suministro. Sin embargo, su implementación requiere la capacitación de los empleados, así como abordar desafíos éticos y de seguridad cibernética. ¿Qué se debe tener en cuenta para implantar con éxito este nuevo modelo?