Carlos Santana
Los cambios en el mundo obligan a reconfigurar las cadenas de suministro. Y la resiliencia ha pasado a ser un elemento imprescindible. Su construcción exige estrategia, liderazgo y colaboración entre los Estados y las empresas. La cadena de suministro ya no se puede considerar una función técnica o una línea de costes. Como expresión de poder, exige gobernanza, estrategia y una anticipación sostenida para gestionar lo imprevisible.