Víctor Almonacid Lamelas
El nivel de gestión excelente de los servicios y las políticas públicas desborda en la actualidad la capacidad muscular de una Administración que, por lo general, presenta una arquitectura y una cultura organizativa que se van quedando obsoletas. La normativa, algo más actualizada, tampoco es suficiente para responder de manera eficaz ante los nuevos retos. Ello supone la potenciación de la históricamente infrautilizada colaboración público-privada, que debe reformularse desde un modelo que supere el antiguo reparto de roles cliente-proveedor, donde ambos actores de lo público encuentren su lugar en el nuevo modelo de Gobernanza.