Enrique Benítez Palma
Innovar es un imperativo, de la misma manera que lo es la incorporación de los avances tecnológicos más emergentes a lo público; pero también lo es hacerlo con garantías, y protegiendo los derechos de la sociedad y de la ciudadanía. Y esto se puede conseguir apelando a la ética, pero sobre todo a través del ejercicio de las capacidades legislativas de los poderes públicos, con prudencia y equilibrio, pero sin perder nunca de vista los valores esenciales y los derechos fundamentales.