Las modificaciones legales introducidas por la Ley Nº 21.331 de Salud Mental, reconocen el derecho a la autonomía progresiva de niños, niñas y adolescentes (NNA) en materia de asentimiento, conservando el ejercicio del consentimiento informado en sus padres o representantes legales y haciendo ilegal, incluso con la autorización de estos, cualquier procedimiento que implique su esterilización. Sin embargo, en el contexto del trastorno de identidad o disforia de género, algunos profesionales de la medicina en Chile están recetando a NNA medicamentos y cirugías que, sobre la base del “enfoque afirmativo”, prescinde de los requisitos legales y consensuados por la bioética clínica sobre consentimiento informado y promueve iniciar tratamientos sin contar con un diagnóstico, sin evaluación de la capacidad del paciente y sin evidencia científica sobre su seguridad y efectividad. En este trabajo se argumenta que el inicio de procesos de transición de género potencialmente dañinos en menores de edad, supone desafiar la ley vigente sobre consentimiento informado y capacidad legal, así como el interés superior del niño en el contexto sanitario.