Las operaciones de mercado abierto se constituyen en instrumentos eficaces para que el Estado incida eficazmente en la estabilización de la base monetaria, por cuanto, se le permite contraer o expandir dicha base a través de la utilización de un mecanismo de mercado, el cual está sujeto a un proceso que propende a la adecuada formación del precio de los valores negociados. Esto sucede sin que el Estado tenga que limitarse al uso de mecanismos exorbitantes, tales como el encaje marginal, los redescuentos o los cupos de liquidez, que revisten el carácter de artificiales y pueden generar externalidades negativas en el entorno macroeconómico. La utilización marginal actual de las OMS pone de presente el desaprovechamiento de un instrumento de valía para manejar la política monetaria