El ascenso fulgurante de la extrema derecha en Rumanía tiene su origen en el capitalismo salvaje que lleva desarrollándose en el país desde 1989, consecuencia a su vez de la división del trabajo que la Unión Europea organiza entre sus miembros. Muchos rumanos que reclaman políticas sociales y mayor soberanía aspiran a cambiar el sistema castigando a los partidos proeuropeos, que se aferran al poder por todos los medios a su alcance.