Felipe Alonso Murillo
Los Reales Decretos-leyes 5/2023 y 6/2023 han introducido reformas en la Ley de la Jurisdicción Contencioso-administrativa con la intención de agilizar la resolución de los litigios. Las resoluciones de los Juzgados de lo Contencioso-administrativo, que son las más frecuentes en la tributación local, han dejado de ser recurribles en casación, lo que fortalece la posición procesal de la Administración local. La posibilidad de suspender el proceso contencioso-administrativo en curso, cuando se admite a trámite un recurso de casación que plantea una identidad jurídica sustancial con la cuestión debatida, debe tener especial importancia en los litigios sobre tributos locales. Persiste la paradójica posibilidad de que un litigio sobre tributos locales pueda tener hasta tres instancias jurisdiccionales revisoras (primera instancia, apelación y casación) o una única instancia, en función de si la cuantía del litigio supera o no los 30.000 euros. Sigue sin darse una solución legislativa general a las exigencias de la doctrina Saquetti. Las específicas modificaciones de las normas reguladoras de la casación reducen plazos procesales, convierten en ley un criterio hermenéutico relativo a la única presunción de interés casacional objetivo iuris et de iure y regulan la praxis de la Sección de Admisión de la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Supremo para evitar la admisión de recursos de casación innecesarios, pero se olvidan de convertir en ley otros criterios hermenéuticos de las Secciones de Enjuiciamiento de esa misma Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Supremo, una vez que el recurso de casación es admitido a trámite
Royal Decrees-Laws 5/2023 and 6/2023 have introduced reforms to the Law on Contentious-Administrative Jurisdiction with the intention of streamlining the resolution o fdisputes. The rulings of the Contentious-Administrative Judges, which are the most common in local taxation, are no longer subject to cassation appeal, which strengthens the procedural position of the local administration. The possibility of suspending ongoing contentiousadministrative proceedings, when a cassation appeal is admitted that it raises substantial legalparadoxical possibility persists that a dispute over local taxes may have up to three reviewing jurisdictional levels (first instance, appeal, and cassation) or a unique reviewing, depending on whether the amount of the dispute exceeds or not €30,000. A legislative solution to the requirements of the Saquetti doctrine remains elusive. The specific amendments to the cassation appeal legal rules reduce procedural deadlines, enact into law a hermeneutical criterion regarding the sole presumption of objective cassation interest (iuris et de iure), and regulate the practice of the Admission Section of the Contentious-Administrative Chamber of the Supreme Court to avoid the admission of unnecessary cassation appeals. However, they fail to enact into law other hermeneutical criteria of the Decision Sections of the same Contentious-Administrative Chamber of the Supreme Court, once the cassation appeal has been admitted for processing identity with the discussion, should be of particular importance in disputes over local taxes. The