La admisión a trámite del Recurso de Casación por Unificación de Doctrina ha estado tradicionalmente restringida para las impugnaciones de despidos disciplinarios. El cumplimiento de los requisitos que la contradicción requiere se han interpretado de manera muy cerrada, condicionando su apreciación afirmativa a que se produzca una triple identidad muy clara de hechos, causas de pedir y normativa (convencional, principalmente) idéntica o muy similar. En el asunto que se comenta, más allá de la lógica de su estimación una vez admitido a trámite, la cuestión fundamental radica en apreciar cómo se camina de puntillas en la apreciación de los requisitos de la contradicción entre resoluciones, abriendo quizá una vía de agua en el pétreo entendimiento de que cuando se debaten despidos que se sustentan en la apreciación de la entidad del ilícito laboral, la apreciación de los requisitos exigidos para la contradicción debe ser extraordinariamente rigurosa.
The admission of the Cassation Appeal for Unification of Doctrine has traditionally been restricted to challenges to disciplinary dismissals. The fulfilment of the requirements that the contradiction requires has been interpreted in a very closed manner, conditioning its affirmative assessment to the production of a very clear triple identity of facts, causes of action and regulations (conventional, mainly) identical or very similar. In the case under discussion, beyond the logic of its upholding once admitted for processing, the fundamental question lies in appreciating how to tiptoe in the assessment of the requirements of the contradiction between resolutions, perhaps opening a watershed in the stony understanding that when dismissals that are based on the assessment of the entity of the labour offence are discussed, The assessment of the requirements for the contradiction must be extraordinarily rigorous.