Carles Vañó Agulló
Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, las autoridades europeas han reforzado los controles fronterizos, lo que ha provocado un desplazamiento de las rutas migratorias hacia los puntos de entrada del sur, en particular las Islas Canarias y Lampedusa. Estas dinámicas han intensificado los debates en torno a la migración, la seguridad y la identidad. En este artículo, analizamos cómo los actores clave utilizan Twitter (actualmente X) para abordar estas crisis migratorias y construir narrativas excluyentes. A partir de un análisis de los discursos difundidos por políticos, medios de comunicación y organizaciones cívicas, identificamos a los actores predominantes, examinamos sus estrategias de encuadre discursivo y comparamos las narrativas resultantes en ambas regiones. Este estudio arroja luz sobre la interacción entre las redes sociales y la opinión pública, proporcionando información sobre cómo las plataformas digitales facilitan la construcción y amplificación de discursos xenófobos y hostiles. Nuestros hallazgos subrayan la necesidad urgente de comprender el papel de los medios digitales en la configuración de narrativas excluyentes y destacan los retos metodológicos derivados del acceso cada vez más restringido a los datos.
Since the onset of the COVID-19 pandemic, European authorities have tightened border controls, prompting shifts in migration routes toward southern entry points, particularly the Canary Islands and Lampedusa. These dynamics have intensified debates on migration, security, and identity. In this paper, we examine how key actors use Twitter (now X) to frame these migration crises and shape exclusionary narratives. Drawing on an analysis of discourses circulated by politicians, media outlets, and civic organizations, we identify dominant actors, explore their framing strategies, and compare the resulting narratives across both regions. In doing so, this study clarifies the interplay between social media and public opinion, offering insights into how digital platforms enable the construction and amplification of xenophobic and hostile rhetoric. Our findings underscore the urgency of understanding digital media’s role in shaping exclusionary narratives and highlight the methodological challenges posed by increasingly restricted data access.