A Coruña, España
Si bien la lección de Michel Foucault en el Collège de France del 1 de febrero de 1978, que popularizó la noción de gubernamentalidad, ya se había publicado previamente, el análisis postdisciplinario no captó la atención de la sociología del castigo y la criminología hasta la aparición de los cursos Sécurité, territoire, population y Naissance de la biopolitique en 2004. Ambos cursos tuvieron un impacto notable en los debates sobre políticas y racionalidades punitivas, que vieron en ellos las claves analíticas para pensar un distanciamiento de la prisión disciplinaria en las condiciones de la nueva economía del castigo del cambio de siglo. En ese marco, nociones como gubernamentalidad y dispositivos de seguridad sirvieron para explorar las nuevas racionalidades punitivas que remitían al gobierno de riesgos y a la gestión de los grupos humanos excedentarios. Sin embargo, esta literatura decretó con excesiva celeridad el ocaso de la penalidad disciplinaria. El presente trabajo analiza la pervivencia de formas normalizadoras de control y castigo mediante el estudio de tres dimensiones de la penalidad contemporánea: a) la emergencia de nuevas manifestaciones de la prisión disciplinaria; b) la consolidación de una racionalidad disciplinaria en una etapa de prisión sin fábrica y el gobierno coactivo de los grupos migrantes. Con ello, el artículo incide sobre algunos debates de especial importancia en materia de economía política del castigo, llevándolos más allá del impasse que supuso la lectura reduccionista de la noción de gubernamentalidad en el ámbito de las políticas penales.
Although Michel Foucault’s lecture at the Collège de France given on February 1, 1978, popularising the notion of governmentality had been already published, Foucauldian post-discipline reflection did not significantly called the attention of socio-legal and criminological scholars until the courses Sécurité, territoire, population and Naissance de la biopolitique were released in 2004. Both courses had a noteworthy impact on conversations on penal policies and penal rationales, since they were seen as providing new insights to explore a post-disciplinary carceral model in the framework of the new political economy of punishment emerging at the turn of the twentieth century. Against this backdrop, concepts such as governmentality and apparatuses of security were leveraged to scrutinise new penal rationales associated with the government of risks and the management of surplus individuals and groups. However, this literature was too quick in concluding that the disciplinary penality was declining. This paper examines the subsistence of normalising forms of control and punishment through the exploration of two dimensions of current penality, namely a) the emergence of new manifestations of the disciplinary prison; and b) the consolidation of a disciplinary rationale in an era of prison without factory, and the coercive management of noncitizen groups. In so doing, the paper reflects on certain critical aspects of current debates on the political economy of punishment, bringing them beyond the impasse created by the reductionist analysis of penal policies from a governmentality perspective.