Las expectativas tan anheladas de contar con una nueva ley de protección de datos personales, puede hacer que, una vez dispuesta y aprobada la misma, de la falsa sensación de bienestar y de logro. De ahí que se haga necesario hacer una revisión de la misma, tanto desde el plano contextual como desde el plano interno del texto finalmente aprobado y publicado. Es por ello, que este artículo pretende aclarar qué es lo que se ha logrado, en realidad, qué deberíamos tener y con qué materiales, de verdad, vamos a trabajar para poder dar lustre a este derecho fundamental.
The long-awaited expectations of having a new personal data protection law may, once it has been passed and approved, give rise to a false sense of well-being and achievement. It is therefore necessary to review it, both from the contextual level and from the internal level of the text finally approved and published. That is why this article aims to clarify what has actually been achieved, what we should have and what materials we are really going to work with in order to be able to give lustre to this fundamental right.