Es necesario tener en cuenta cómo funciona la neurociencia de la percepción, qué papel tiene el lenguaje a la hora de conformar la autoridad y cuáles son los sesgos que condicionan nuestra visión para avanzar hacia un paradigma de liderazgo más inclusivo y efectivo, que saque todo el partido de las capacidades de hombres y mujeres, sin importar su género.