Nepal acaba de anunciar que cuenta no con ocho, sino con catorce picos de más de 8000 metros, lo que promete un nuevo flujo de “conquistadores de lo inútil” y abre la expectativa de un maná turístico. En los valles, en cambio, la esperanza de que los maoístas transformaran la sociedad se ha desvanecido. Por eso, la población mira menos hacia las cumbres y más hacia el extranjero.