, Carlos Eduardo Fallas Navarrete
Se parte del análisis crítico de una resolución emitida por el Tribunal de Casación Contencioso Administrativo de Costa Rica al concluir que el despacho de medicamentos veterinarios compete, de forma exclusiva y personal, a los farmacéuticos, no a los médicos veterinarios, aunque sean prescritos por estos últimos y pueda comprometerse la salud animal. A partir de dicho precedente, se reflexiona sobre los dilemas éticos que esto supone y sobre la utilidad del Bioderecho como herramienta de interpretación del juez contencioso administrativo, mediante el cuestionamiento de las siguientes preguntas: ¿la hermenéutica utilizada en el Bioderecho puede ser un instrumento adecuado para lograr interpretaciones justas?, ¿el interés público debe constituirse en el norte más importante en materia de salud animal?, y ¿las interpretaciones normativistas solucionan las controversias, aunque no se apeguen a la realidad? Se concluye con una propuesta de interpretación que procura un balance entre el legalismo, la interpretación y el bienestar animal
It is based on the critical analysis of a resolution issued by the Court of Administrative Cassation of Costa Rica when it concluded that the dispensing of veterinary medicines is the exclusive and personal responsibility of pharmacists, not veterinarians, even if they are prescribed by the latter and animal health may be compromised. Based on this precedent, we reflect on the ethical dilemmas that this entails and on the usefulness of biolaw as a tool for interpretation of the contentious administrative judge, by questioning the following questions: Can the hermeneutics used in biolaw be an adequate instrument to achieve fair interpretations?, Should the public interest be the most important north in animal health?, and Do normative interpretations solve controversies, even if they do not adhere to reality? It concludes with a proposal for interpretation that seeks a balance between legalism, interpretation and animal welfare