Palmas académicas, medallas de la Policía Nacional o del Turismo… Francia cuenta con cerca de setenta condecoraciones. La más conocida es, por supuesto, la Legión de Honor, creada para galardonar a la aristocracia republicana. Considerada un reflejo de su época, esta distinción es el emblema de un sistema de privilegios que contribuye a perpetuar al condecorar a cada vez más líderes financieros y empresariales.