El deterioro de la salud global genera una serie de problemas que afectan tanto a las poblaciones más vulnerables como a las naciones en su conjunto. Uno de los más graves es la propagación de enfermedades infecciosas, especialmente aquellas de transmisión rápida y a gran escala, como las pandemias. Actualmente, alrededor del 75% de las nuevas amenazas para la salud provienen del mundo animal. El calentamiento global y la crisis ambiental y ecológica facilitan el intercambio de microorganismos patógenos entre los seres humanos y el resto de animales, lo que aumenta el riesgo de enfermedades zoonóticas.